Personajes:
Robinson:
Es un muchacho atractivo, tiene unos diecisiete años de edad, estudia en la
preparatoria junto a su mejor amigo Jake, y su novia Mariangel.
Jake:
Es el mejor amigo de Robinson, ya que son vecinos y estudian en el mismo
colegio.
Mariangel:
Es una chica de estatura promedio, hermosa, muy inteligente, y tiene unos
dieciséis años de edad, es la novia de Robinson.
Laura:
Es una chica bella y coqueta, tiene unos quince años de edad, y no solo vive
cerca de Robinson, sino que le tiene el ojo puesto.
Teresita:
Se llama Teresa, pero se gano el apodo de "Teresita" por su conducta
tan atrevida con los chicos, vive cerca de Robinson y se siente atraída hacia
él, tiene planeado usar sus técnicas seductoras con esté muchacho.
Rosi:
Hermanita de Robinson, tiene unos trece años de edad, y se caracteriza por ser
divertida, su mejor amigo es Cristian.
divertida, su mejor amigo es Cristian.
Cristian:
Mejor amigo de Rosi, tiene unos quince años, y encuentra en ella más que una
amistad.
Acto
primero: Escena primera:
(En el colegio, en el salón de clases. Robinson y
Jake inician una conversación.)
Jake: Tienes
que decirme tu secreto. ¿Cómo las enamorás?
Robinson:
No seas tonto, si yo no hago nada.
(Jake golpeando levemente el hombro de Robinson.)
Jake: Si
claro. ¿Me vas a decir que tú no haces nada?
Robinson:
Es que yo no hago nada, de verdad.
Jake:
No te creo. Tienes una novia que es muy bella, y dos chicas que ni te dejan
respirar.
Robinson:
(Con aire presuntuoso.) No quiero presumir, pero, soy todo un galan.
Jake:
No me hagas reír, de seguro algún secreto tendrás.
(Entra Mariangel al salón.)
Mariangel:
Chicos, ¿y qué hacen aquí los dos tan solitos? (Sonriendo pícaramente.)
Robinson:
Tan solo conversábamos, tranquilas, que no te voy a engañar con Jake. (Sonrió.)
Jake:
¿Estas seguro Robín? (Colocando su mano en el hombro de Robinson.)
Robinson:
Estoy seguro. (Retirando la mano de Jake de su hombro.)
Mariangel:
Que descarado, me engañas con esté. (Diciéndolo en juego.)
Jake:
Tengo nombre por si no lo sabías.
Mariangel:
Bueno, como sea, necesito hablar contigo a solas Robin.
Robinson:
Esta bien. (Haciéndole seña a Jake para que se retire.)
(Jake se retira)
Robinson:
Y... ¿De qué quieres hablar?
Mariangel:
Sobre...
Robinson:
¿Sobre qué? Dime.
Mariangel:
Es que de verdad me pones celosa. (Abrazando a Robinson)
Robinson:
Lo de Jake era en broma, no te pongas celosa por eso.
Mariangel:
No idiota, me refiero a esas dos vecinas tuyas.
Robinson:
¡Ah! de eso hablas.
Mariangel:
Si, es que me pone mal saber que esas dos chicas están pendientes de mi novio.
(Abrazando a Robinson.)
Robinson:
No te preocupes, tienes que entender que las mujeres se sienten atraídas hacia
mí, eso no te debe extrañar. (Picándole el ojo a Mariangel.)
Mariangel:
¿Siempre eres tan presumido?
Robinson:
Yo no soy presumido.
Mariangel:
(Riendo.) Si claro, como tú digas. (En tono sarcástico.)
Robinson:
Aja, pero mejor hablamos luego, ¿si? Me tengo que ir. (Levantándose de su
pupitre.)
Mariangel:
No, no podemos hablar luego, esto es importante. (Sujetando a Robinson del
brazo.)
Robinson:
Lo hablaremos luego, me tengo que ir, lo siento. (Besa a Mariangel, y se retira
del salón.)
Acto
primero: Escena
segunda:
(En el autobús, Robinson y Jake de regreso a sus
casas, después de una jornada escolar agotante.)
Robinson:
Quiero preguntarte algo. (Fijando su vista en Jake.)
Jake:
¿Qué?
Robinson:
¿Tú le dijiste a Mariangel sobre las dos chicas que gustan de mí?
Jake:
Eh, eh, siguiente pregunta por favor. (Estaba nervioso.)
Robinson:
Respóndeme.
Jake:
Bueno, es que ella me engaño, me saco las respuestas con preguntas muy astutas.
Robinson:
¿En serio? ¿Cómo qué preguntas te hizo?
Jake:
Me pregunto si alguna chica gustaba de tí.
Robinson:
¿Esa fue la pregunta tan astuta?
Jake:
Si, pero, su mirada la hizo más astuta de lo que parece.
Robinson:
¿Y tu qué le respondiste?
Jake:
Fui fuerte, solo le dije que dos muchachas muy lindas, estaban enamoradas de
ti, tranquilo, que no le dije los nombres de las chicas.
Robinson:
¡Guao! ¡Eres el mejor! No le dijiste los nombres. (En tono sarcástico.)
Jake:
Bueno, en realidad si le dije los nombres, no me resistí.
Robinson:
¿No te resististe? Eres un completo imbécil.
Jake:
Oye, no me insultes. ¿Acaso tengo la culpa de que tu novia me haga tantas
preguntas?
Robinson:
Pero podías haberle respondido de otra manera, diciéndole que no sabes, o es
más, no le hubieras respondido. (Golpeando levemente la cabeza de Jake)
Jake:
¡Eres un genio! ¿Cómo es que a mí no se me ocurrió?
Robinson:
¡Dios mío! ¿Por qué me castigas?
Acto
primero: Escena tercera: (Robinson, solo en su casa. Tocan
el timbre, se levanta del sofá y abre la puerta, entra Teresita.)
Teresa:
Hola Robín. (Le guiña el ojo.)
Robinson:
Eh, hola Teresa, mira es que mis padres no están, y no se si debas pasar. (Un poco nervioso.)
Teresa:
¿Tus padres no están? Mmm, interesante.
Robinson:
¿Interesante?
Teresa:
No seas tontito. (Se acerca a Robinson.)
Robinson:
No soy tontito. (Se aleja de Teresa.)
Teresa:
Sin tus padres aquí, podemos hacer lo que nos venga en gana. (Se acerca a
Robinson.)
Robinson:
¿Cómo qué?
Teresa:
Yo puedo... (Besa a Robinson en los labios.) Besarte.
Robinson:
Es que... (Pensando en su novia Mariangel.)
Teresa:
No me digas que eres...
Robinson:
No, no, yo soy macho.
Teresa:
En ese caso... (Besa a Robinson en los labios.) Puedo seguir besándote, cuantas
veces quiera.
Robinson:
Bueno pero, ¿Qué tal si lo dejamos para otro día?
Teresa:
Tengo sospechas serias de que a ti no te gustan las...
Robinson:
Ya te dije, soy macho, pero es que... (Pensando una vez más en su novia.)
Teresa:
Si eres tan macho... (En ese preciso instante la puerta de la casa se abre, y
entra una chica.)
Rosi:
Hola fastidioso, ¿quién es ella?
Robinson:
Hola hermanita, ella es Teresa, es una amiga mía.
Rosi:
¿Amiga? (Rió sutilmente.) No pareciera.
Robinson:
Si, amiga, ¿y por qué dices que no pareciera?
Rosi:
No soy tan pequeña como crees hermano.
Robinson:
Pero si solo tienes trece años.
Rosi:
Edad suficiente para saberlo todo. (Se retira a su habitación.)
Teresa:
Cuando yo tenía la edad de tu hermana ya tenía novio.
Robinson:
Claro, porque tú eres una...
Teresa:
¿Una qué?
Robinson:
Una chica muy hermosa. (Rió entre dientes.) Pero es que yo no quiero que mi
hermanita, tenga novio.
Teresa:
¡Bah! mi hermano tampoco quería que yo tuviera novio, me acuerdo que yo tenía
como once años y el siempre me espiaba, no le gustaba que yo me besara con mis
amigos.
Robinson:
¡Oh! ¡Que mal hermano! (En tono sarcástico.)
Teresa:
Si, pero no seguí sus consejos y ahora mira que soy.
Robinson:
Una... (Controlando su lengua.) Chica maravillosa.
Teresa:
Mucho más que eso.
Robinson:
Si, me di cuenta.
Teresa:
Claro, yo soy hermosa, bella, linda, los chicos se fijan en mí... (En tono
presuntuoso.)
Robinson:
Te falto mencionar algo.
Teresa:
¿Qué? ¿Qué soy inteligente?
Robinson:
No. (Rió) Que eres... (Se detuvo.) Hermosa.
Teresa:
¡Ayy gracias! Aunque ya lo sabía.
Acto primero: Escena cuarta: (Robinson
y su hermana, solos en la casa.)
Rosi:
¿Quién es esa chama? Apuesto que no es amiga tuya.
Robinson:
Te equivocas, si es mi amiga.
Rosi:
Entonces supongo que ustedes son... amigos con derecho.
Robinson:
¡Rosi! no digas esas cosas.
Rosi:
¡Ay! ¿Tu crees que yo soy una niñita pequeña, que piensa que los bebes vienen
de la cigüeña?
Robinson:
Me gustaría que pienses eso.
Rosi:
¡Por favor! (Fueron interrumpidos, porque alguien toco el timbro de la casa.)
Robinson:
¿Quién será?
Rosi:
No me sorprendería que fuera otra de tus "amiguitas". (Robinson abre
la puerta y entra Laura.)
Laura:
Hola Robin. (Besando la mejilla de Robinson.) (Rosi se retira a su habitación.)
Robinson:
Hola Laura. ¿Y se puede saber qué haces por aquí?
Laura:
Bueno, vine a visitarte.
Robinson:
Mmm, que bien. (En tono sarcástico.)
Laura:
¿Disculpa?
Robinson:
Nada, solo que me alegra que vinieras. (Miente.)
Laura:
¿Podemos hablar un momentito en privado?
Robinson:
Pero si ya estamos solos.
Laura:
Cierto, cierto.
Robinson:
(Murmura.) ¿Qué te hice para merecer esto Dios?
Laura:
¿Disculpa?
Robinson:
No te disculpes, tranquila.
Laura:
No me estaba disculpando.
Robinson:
Bueno, y... ¿Qué querías decirme?
Laura:
Yo... siento algo muy dentro de mí, algo maravilloso, algo que me hace sonreír.
Robinson:
Ve al grano.
Laura:
Estoy enamorada de ti.
Robinson:
No esperaba que fueras tan directa.
Laura:
(Sonrió.) Y lo cierto es que... quisiera que me besaras.
Robinson:
...
Laura:
Pero si no quieres besarme no importa. (Se acerca a Robinson.)
Robinson:
Es que... eres la primera chica que me pide algo así.
Laura:
¿Un beso? (Confundida.)
Robinson:
Si. (Miente.)
Laura:
¿Entonces no sabes besar?
Robinson:
No, pero he visto películas y...
Laura:
Un chico de diecisiete años que no sabe besar, eso si me sorprende.
Robinson:
¿Y tú si tienes experiencia?
Laura:
¿En qué?
Robinson:
En besos.
Laura:
No, si nunca me han besado. (Agacha la cabeza.)
Robinson:
(Ríe entre dientes.) ¿En serio?
Laura:
Es que no lo entiendo, yo soy hermosa. ¿Por qué ningún chico me ha querido
besar?
Robinson:
No tengo idea. (Ríe sutilmente.)
Laura:
(Besa los labios de Robinson en un rápido movimiento.)
Robinson:
¿No es qué no sabías besar?
Laura:
Es que en realidad no se besar, estuve leyendo unas cosas en internet y...
Robinson:
¡Por Dios! (Se asusta.)
Laura:
¿Ocurre algo?
Robinson:
¿Lees esas cosas por internet?
Laura:
Si, así aprendo.
Robinson:
¡Dios mío!
Laura:
¿Estas bien? (Se preocupa.)
Robinson:
Si, estoy perfectamente bien. (Tiembla al hablar.)
Laura:
Tu no estas bien. (Coloca su mano en la frente de Robinson.)
Robinson:
¡Quítame la mano de encima!
Laura:
(Quita la mano de la frente de Robinson rápidamente.) Oye, me estas
preocupando.
Robinson:
Tranquila, ya se me pasará.
Laura:
¿A ti te gustan las...?
Robinson:
¿Las qué?
Laura:
Mejor te lo digo de otra forma. ¿Eres del otro lado?
Robinson:
¿Del otro lado de qué?
Laura:
¡Ayy!
Robinson:
¿Qué? Dime.
Laura:
Mmm, no se que decirte.
Robinson:
Si no sabes que decirme, menos voy a saber que responderte.
Laura:
Me voy, hablamos otro día.
Robinson:
Espera, explícame algo antes. ¿Qué significa ser del otro lado? (Rosi sale de
su cuarto.)
Rosi:
¡Ayy papá!
Laura:
(Rió.)
Robinson:
Definitivamente, no entiendo a las mujeres.
Rosi:
¡Tarado! Ser del otro lado es que te gustan las mujeres.
Robinson:
¿En serio? No creo.
Rosi:
Claro que si, y después dices que yo soy la niña.
Laura:
(Rió.)
Robinson:
Esta bien, está bien, entonces yo estoy 100% en el otro lado.
Laura y
Rosi: (Rieron hasta más no poder.)
Robinson:
¿De qué se ríen?
Rosi:
Yo tan solo me rió por tu estupidez, e ignorancia.
Robinson:
¿En español?
Rosi:
Mejor te lo digo en francés piaso de bruto. Sel derl utru ladu ess sel marisku.
Robinson:
Bruta serás tú. ¿Cómo se te ocurre hablarme en un idioma que no conozco?
Rosi:
¿No conoces el francés? Pues te informo, lo hablan los franceses.
Robinson:
Obvio.
Rosi:
Es que a ti hay que decirte hasta lo obvio, tarado. (Rosi se retira a su
cuarto.)
Robinson:
No soy tarado.
Laura:
¿Seguro?
Robinson:
100% seguro.
Laura:
La última vez que dijiste 100% seguro ni sabías de lo que hablabas.
Robinson:
Pero ahora si sé, estamos hablando de tajadas, digo, tarados.
Acto
primero: Escena quinta: (Robinson y Jake en el salón de
clases, en el colegio.)
Robinson:
Oye, estaba pensando lo que me dijiste ayer.
Jake:
¿Qué te dije ayer?
Robinson:
Me preguntaste por mi secreto con las chicas.
Jake:
No me acuerdo de haberte preguntado eso.
Robinson:
Pero fue ayer, ¿Cómo no te vas a acordar?
Jake:
No se, pregúntale a mi memoria.
Robinson:
(Preocupado.) ¿Esto es en serio, o me estas vacilando?
Jake:
Claro que es en serio.
Robinson:
Bueno, como sea, Laura y Teresa fueron ayer a mi casa.
Jake:
¿Laura y Teresa?
Robinson:
Si. ¿O me vas a decir que no te acuerdas de ellas?
Jake:
¿Esas que están enamoradas de tí?
Robinson:
¡Aleluya!
Jake:
No, no se quienes son.
Robinson:
(Enojado.) No me causan gracia tus bromitas.
Jake:
¿Bromitas?
Robinson:
Si vuelves a decir algo sin sentido, te golpeo.
Jake:
¿Me estas prohibiendo que hable? (Entra Mariangel al salón.)
Mariangel: ¿Ustedes siempre están
juntos?
Jake:
Es que él es mi Robin. (Le guiña el ojo a Robinson.)
Robinson:
¡Dios me proteja!
Mariangel:
(Ríe.) Si eres malo vale.
Robinson:
No soy malo, soy sincero.
Mariangel:
(Ríe.)
Jake:
Eso no me decías hace rato.
Robinson:
Mariangel no le hagas caso, tranquila, que yo soy del otro lado.
Jake:
¡Pa que te duela!
Mariangel:
¿Robin?
Robinson:
¿Si?
Mariangel: Explícame
lo que acabas de decir.
Robinson:
Yo... soy... del otro lado... ¿O acaso quieres que te lo diga letra por letra?
Mariangel:
¡O por Dios! (Sorprendida.)
Jake:
¡Ayy Robín! Me enloqueces.
Robinson:
Me parece que cada quien está hablando un idioma diferente. (Confundido.)
Mariangel:
A mi más bien me parece que yo estoy de más.
Robinson: El
que está de más aquí es Jake.
Mariangel:
¿Si eres del otro lado por qué me pediste que fuera tu novia?
Robinson:
No te estoy entendiendo.
Mariangel:
Yo tampoco te entiendo, pero, ya no pienso continuar con esto, Robín,
¡Terminamos! (Se marcha del salón enojada, y a la vez triste.)
Jake:
Ahora que estamos solos, quizás podamos conversar.
Robinson:
¿Conversar sobre qué? Mi novia acaba de terminar conmigo.
Jake:
Si ella terminó contigo, técnicamente ya no son novios.
Robinson:
(Molesto y confundido.) ¡Cállate!
Jake:
Esta bien, está bien... (Hubo un largo silencio incomodo.)
Jake:
No entiendo algo.
Robinson: Tú
nunca entiendes nada.
Jake:
... Tú acabas de decirle a ella que eres del otro lado.
Robinson:
Si, ¿Y?
Jake:
Entonces, disculpa que sea tan directo pero, ¿Gustas de mí? (Sonrojado.)
Robinson:
¿Tú eres loco? Deja de vacilarme.
Jake:
No te estoy vacilando, la verdad es... que...
Robinson:
(Asustado.) Me largo. (Se marcha a toda
prisa del salón.)
Acto
segundo: Escena primera: (Robinson en su cuarto, en su
casa.)
Robinson:
(Se dice a si mismo.) ¡Qué día tan extraño! Mi novia terminó conmigo, y mi
mejor amigo empezó a decirme unas cosas bien raras. (Entra Rosi a su cuarto.)
Robinson:
¿Hermanita? ¿Sabías que eres mi hermanita favorita?
Rosi:
¿Favorita? Si soy la única. Y no soy tonta, sé que me quieres pedir algo.
Robinson:
No, solo te estoy diciendo lo mucho que te quiero.
Rosi:
¿Qué quieres? Habla rápido, o me voy. (Sonríe.)
Robinson:
Esta bien, necesito que me digas algo. ¿Qué significa ser del otro lado?
Rosi:
(Rió) ¿En serio no sabes? (Sorprendida.)
Robinson:
No, tienes que decirme, por favor.
Rosi:
Sencillo, significa que no te gustan las mujeres.
Robinson:
(Se enoja.) Pero si me habías dicho que significaba lo contrario.
Rosi:
Si, quería molestarte, pero nunca pensé que serías tan bruto para creértelo.
Robinson:
¡Mi novia terminó conmigo!
Rosi:
¿Hice que una hermosa chica terminará contigo? (Sonríe.)
Robinson:
¡Sii! (Molesto.)
Rosi:
¡Que día tan alegre! ¿Sabes qué? Lo voy a anotar en el calendario.
Robinson:
¿Por qué?
Rosi:
Hay cosas que valen la pena recordar. Y no me gustaría ser una anciana de
ochenta años amargada.
Robinson:
¿Qué tiene que ver esto que me esta pasando, con que tu te vuelvas una anciana
de ochenta años amargada?
Rosi:
Si tiene que ver y mucho, si me convierto en una anciana amargada y veo este
calendario, me voy a reír, y ya no sería tan amargada. (Ríe.)
Robinson:
¿Sabes qué? Ya no eres mi hermana favorita. (Sonríe.)
Rosi:
Soy tu única hermana, tarado.
Robinson:
Desgraciadamente.
Rosi:
Por fin coincidimos en algo.
Acto
segundo:
Escena
segunda: (Robinson en su casa. Suena el timbre.)
Robinson:
¿Quién diablos será?
(Vuelve a
sonar el timbre. Robinson abre la puerta y entra Jake.)
Robinson:
¿Qué haces aquí?
Jake:
Quería hablar contigo sobre lo que paso esta mañana, en el colegio.
Robinson:
¡No soy del otro lado! (Gritó.)
Jake:
¡Uff! Gracias a Dios. (Se tranquiliza.)
Robinson:
Si pero, ¿Por qué me preguntaste si yo gustaba de tí?
Jake:
Porque dijiste que eras del otro lado, y tenía la curiosidad. (Sonrie.)
Robinson:
¿Entonces tú no eres...?
Jake:
No, yo soy macho macho.
Robinson:
Me alegra que todo sea un mal entendido.
Jake:
¿Cuándo vas a hablar con Mariangel?
Robinson:
Creo que no hablaré con ella.
Jake:
¿Por qué? (Se sorprende.)
Robinson:
Ella terminó conmigo, no me permitió darle una explicación y no soy hombre de
rogar. Además tengo a Laura y a Teresita.
Jake:
¡Ohh! ¡Que macho más macho!
Robinson:
Preferiría no escuchar comentarios como ese.
Acto
segundo:
Escena
tercera: (Robinson en su casa, en compañía de Laura.)
Robinson:
Quisiera aclararte algo. No soy del otro lado.
Laura:
¡Que alegría! (Se emociona.)
Robinson:
(Ríe.) ¿Alegría?
Laura:
Si, ahora no me sentiré rara si te beso. (Besa los labios de Robinson.)
Robinson:
(Sonríe.)
(Suena el
timbre.)
Robinson:
¿Quién será?
Laura:
¡Tengo una ídea!
Robinson:
...
Laura:
Si abres la puerta, quizás averiguas quien tocaba el timbre. (Sonríe.)
Robinson:
¡Ohh, que idea tan... tan!
Laura:
¿Tan qué?
Robinson:
Mejor no digo nada.
(Rosi sale
de su cuarto, abre la puerta de la casa y entra Teresa. Robinson siente que se
acerca su fin.)
Teresa:
Hola Robin. (Le guiña el ojo.)
Laura:
(Le murmura a Robinson.) ¿Quién es esta?
Robinson:
(Ignorando la pregunta de Laura.) Hola Teresa, ¿Qué te parece si vienes más
tarde?
Teresa:
¿Me estas largando de tu casa? (Arquea una ceja.)
Robinson:
No, no, no. Solo te estoy pidiendo que te retires.
Teresa:
¿Sabes qué? No necesito que nadie me diga lo que tengo que hacer. (Besa a
Robinson en los labios.)
Laura:
¡Robiiinnn! (Le grita.)
Rosi:
Esto esta de pelicula, lo voy a anotar en el calendario. (Entra corriendo a su
cuarto.)
Teresa:
¡Eres un idiota! ¿Cómo puedes preferir a esta chica antes que a mí?
Laura:
¡Eyy, eyy! Tengo nombre, y por lo que veo. (Mirando a Teresa de arriba a
abajo.) Pareces la propia...
Teresa:
¿La propia qué? (Se enoja.)
Laura:
No hace falta que te lo diga.
Teresa:
¿La propia qué? (Se enoja aún más.)
Laura:
Robin, yo me voy para mi casa, quédate con tu "perrita faldera". (Se
marcha de la casa de Robinson.)
Teresa:
Bueno, ahora que estamos solos... (Se acerca a Robinson.)
Robinson:
(Besa los labios de teresa.)
Teresa:
(Seduciendo a Robinson.) Oye, ¿Tú crees que es verdad?
Robinson:
¿Qué?
Teresa:
¿Soy una perra faldera?
Robinson:
Creo que a tí te quedaría mejor el término "perrita."
Teresa:
(Enojada.) ¡Eres un...!
Robinson:
Te pido que te retires de mi casa, por favor. (Indignado.)
Teresa:
Eres el primero que me pide eso.
Robinson:
(Ríe.) Siempre hay una primera vez niñita.
Teresa:
No soy una niñita. (Molesta.)
Robinson:
¡Ohh! ¿Entonces eres un niñito? (Ríe.)
Teresa:
¡Ya!
Robinson:
Ya te descubrí, ahora en vez de "perrita", te voy a llamar
"perrito". (Sonríe.)
Teresa:
¡Te odio, te detesto! ¿Por qué no te buscas a una... y te la...? (Enojada.)
Robinson:
Para eso te tengo a tí. (Le guiña el ojo.)
Teresa:
¡Muérete! (Le grita.)
Robinson:
Es que si me muero, te voy a hacer mucha falta. (Sonríe.)
(Teresa se
marcha de la casa de Robinson:)
Robinson:
Si soy malo. (Ríe.)
(Sale Rosi
de su cuarto.)
Rosi:
Si tu vida sigue así, jamás seré una anciana amargada. (Sonríe.)
Robinson:
No me causa gracia.
Rosi:
Pero a mi si me causa gracia.
(Tocan al
timbre.)
Robinson:
Sabía que alguna de ellas volvería. (Presume.)
Rosi:
Ni sueñes. Te informo que él que esta tocando la puerta es mi novio.
Robinson:
¿Quién? (Se sorprende.)
Rosi:
Si eres tonto, de verdad. (Abre la puerta y entra Cristian.)
Cristian:
Hola, mi vida. (Besa los labios de Rosi.)
Robinson:
(Queda boquiabierto cuando ve quien es el novio de Rosi.)
Cristian:
Hola Robin, ¿Te acuerdas de mí?
Robinson:
No. (Miente.)
Cristian:
¿No te acuerdas que fuiste novio de mi hermana?
Robinson:
¡Ah si! ¿Cristina no?
Cristian:
¡Esa misma! ¿Quién diría que volveríamos a ser cuñados?
Rosi:
Ven a mi cuarto Cris, que quiero mostrarte algo.
Cristian:
Vamos poes, yo tambien quiero mostrarte algo. (Voltea a ver a Robinson, y le
guiña el ojo.)
Acto Tercero: Escena Primera:
(Rosi en su
cuarto, en compañía de Cristian.)
Cristian:
Y... ¿Qué querías mostrarme amor? (Intrigado.)
Rosi:
No, nada.
Cristian:
No, pero dime. (Insiste.)
Rosi:
No, nada.
Cristian:
¿Y por qué dijiste horita que querías mostrarme algo?
(Robinson
"pega" el oído a la puerta del cuarto de Rosi, para escuchar su
conversación con Cristian.)
Rosi:
Es que me da pena mostrarte...
Cristian:
No tengas pena amor.
Robinson:
(Hablando para sí mismo.) ¡Oh por Dios!
Rosi:
Si te muestro, ¿Tú me muestras?
Cristian:
¡Vale!
Robinson:
(Piensa.) ¡Dios mío!
Rosi:
(Buscó entre sus cosas hasta encontrar un sobre, luego se lo entregó en las
manos a Cristian.)
Cristian:
Eres la primera chica que me hace algo así.
Rosi:
Espero que te guste, soy nueva en esto.
Cristian:
¿Tengo que abrirlo?
Rosi:
¡Claro!
Cristian:
¿Y si lo rompo?
Rosi:
¡Termina de abrirlo! (Le grita.)
Cristian:
(Rompe el sobre.)
Rosi: ¡Ahhhh!
(Robinson
abre la puerta del cuarto rápidamente.)
Robinson:
¿Por qué gritabas? (Asustado.)
Rosi:
Porque él me lo rompió.
Robinson:
¡No puede ser!
Cristian:
No es para tanto, es solo un sobre, lo que importa es lo que esta adentro.
Robinson:
¿Un sobre? (Confundido.)
Rosi:
Si, es algo que le regale. ¿Podrías retirarte?
Robinson:
Si, claro, disculpen. (Se retira del cuarto.)
Cristian:
(Ríe.) Oye, ¿Por qué gritaste cuando rompí el sobre?
Rosi:
Porque me esforcé haciéndolo, pase casi una hora haciendo el sobre.
Cristian:
Lo lamento, no fue mi intención...
Rosi:
Bueno, no importa, aunque sea lee lo que te escribí.
Cristian:
Esta bien. (Lee la carta en voz alta.)
Rosi:
¿Qué opinas? (Emocionada.)
Cristian:
Me encanto, eres mi poetisa. (Abrazando a Rosi.)
Rosi:
Me alegra que te guste.
Cristian:
(Empieza a besar a Rosi.)
(Robinson "pega" el oído a la puerta del
cuarto de Rosi.)
Rosi:
¿Qué haces Cris? ¿Qué estas haciendo?
Cristian:
...
Rosi:
¡Cuidado, cuidado!
Robinson:
(Piensa.) ¿Qué hago? ¿Entro o no entro?
(Entra
Robinson rápidamente al cuarto.)
Rosi:
¿Qué te pasa idiota? (Le grita.)
Robinson:
No me pasa nada, es que escuche unos sonidos y...
Rosi:
Esos sonidos eran nuestras voces, tarado. (Se enoja.)
Robinson:
Pero yo te escuche diciendo unas cosas bien raras.
Rosi:
Lo que pasa es que Cristian estaba haciendo malabares con unos vasos de
vidrios, y yo le pedía que se detuviera.
Robinson:
Bueno, me retiro.
Rosi:
Y no vuelvas a entrar, tarado.
(Rosi y Cristian estuvieron una hora en el cuarto,
sin la "interferencia" de Robinson.)
Robinson:
(Piensa.) ¿Qué estarán haciendo? (Preocupado.)
(Sale
Cristian del cuarto de Rosi.)
Robinson:
Eh, eh, y... ¿Qué estaban haciendo?
Cristian:
¿Te acuerdas de las cosas que hacías con mi hermana?
Robinson:
¡Por Dios!
Cristian: Solo
te diré, que ahora estamos a mano.
Robinson:
¡Noooooooooooooooo!
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