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domingo, 16 de junio de 2013

DIVERTIDA OBRA DE TEATRO

Personajes:
Robinson: Es un muchacho atractivo, tiene unos diecisiete años de edad, estudia en la preparatoria junto a su mejor amigo Jake, y su novia Mariangel.
Jake: Es el mejor amigo de Robinson, ya que son vecinos y estudian en el mismo colegio.
Mariangel: Es una chica de estatura promedio, hermosa, muy inteligente, y tiene unos dieciséis años de edad, es la novia de Robinson.
Laura: Es una chica bella y coqueta, tiene unos quince años de edad, y no solo vive cerca de Robinson, sino que le tiene el ojo puesto.
Teresita: Se llama Teresa, pero se gano el apodo de "Teresita" por su conducta tan atrevida con los chicos, vive cerca de Robinson y se siente atraída hacia él, tiene planeado usar sus técnicas seductoras con esté muchacho.
Rosi: Hermanita de Robinson, tiene unos trece años de edad, y se caracteriza por ser
divertida, su mejor amigo es Cristian.
Cristian: Mejor amigo de Rosi, tiene unos quince años, y encuentra en ella más que una amistad.
Acto primero: Escena primera:
(En el colegio, en el salón de clases. Robinson y Jake inician una conversación.)
Jake: Tienes que decirme tu secreto. ¿Cómo las enamorás?
Robinson: No seas tonto, si yo no hago nada.
(Jake golpeando levemente el hombro de Robinson.)
Jake: Si claro. ¿Me vas a decir que tú no haces nada?
Robinson: Es que yo no hago nada, de verdad.
Jake: No te creo. Tienes una novia que es muy bella, y dos chicas que ni te dejan respirar.
Robinson: (Con aire presuntuoso.) No quiero presumir, pero, soy todo un galan.
Jake: No me hagas reír, de seguro algún secreto tendrás.
(Entra Mariangel al salón.)
Mariangel: Chicos, ¿y qué hacen aquí los dos tan solitos? (Sonriendo pícaramente.)
Robinson: Tan solo conversábamos, tranquilas, que no te voy a engañar con Jake. (Sonrió.)
Jake: ¿Estas seguro Robín? (Colocando su mano en el hombro de Robinson.)
Robinson: Estoy seguro. (Retirando la mano de Jake de su hombro.)
Mariangel: Que descarado, me engañas con esté. (Diciéndolo en juego.)
Jake: Tengo nombre por si no lo sabías.
Mariangel: Bueno, como sea, necesito hablar contigo a solas Robin.
Robinson: Esta bien. (Haciéndole seña a Jake para que se retire.)
(Jake se retira)
Robinson: Y... ¿De qué quieres hablar?
Mariangel: Sobre...
Robinson: ¿Sobre qué? Dime.
Mariangel: Es que de verdad me pones celosa. (Abrazando a Robinson)
Robinson: Lo de Jake era en broma, no te pongas celosa por eso.
Mariangel: No idiota, me refiero a esas dos vecinas tuyas.
Robinson: ¡Ah! de eso hablas.
Mariangel: Si, es que me pone mal saber que esas dos chicas están pendientes de mi novio. (Abrazando a Robinson.)
Robinson: No te preocupes, tienes que entender que las mujeres se sienten atraídas hacia mí, eso no te debe extrañar. (Picándole el ojo a Mariangel.)
Mariangel: ¿Siempre eres tan presumido?
Robinson: Yo no soy presumido.
Mariangel: (Riendo.) Si claro, como tú digas. (En tono sarcástico.)
Robinson: Aja, pero mejor hablamos luego, ¿si? Me tengo que ir. (Levantándose de su pupitre.)
Mariangel: No, no podemos hablar luego, esto es importante. (Sujetando a Robinson del brazo.)
Robinson: Lo hablaremos luego, me tengo que ir, lo siento. (Besa a Mariangel, y se retira del salón.)
Acto primero: Escena segunda:
(En el autobús, Robinson y Jake de regreso a sus casas, después de una jornada escolar agotante.)
Robinson: Quiero preguntarte algo. (Fijando su vista en Jake.)
Jake: ¿Qué?
Robinson: ¿Tú le dijiste a Mariangel sobre las dos chicas que gustan de mí?
Jake: Eh, eh, siguiente pregunta por favor. (Estaba nervioso.)
Robinson: Respóndeme.
Jake: Bueno, es que ella me engaño, me saco las respuestas con preguntas muy astutas.
Robinson: ¿En serio? ¿Cómo qué preguntas te hizo?
Jake: Me pregunto si alguna chica gustaba de tí.
Robinson: ¿Esa fue la pregunta tan astuta?
Jake: Si, pero, su mirada la hizo más astuta de lo que parece.
Robinson: ¿Y tu qué le respondiste?
Jake: Fui fuerte, solo le dije que dos muchachas muy lindas, estaban enamoradas de ti, tranquilo, que no le dije los nombres de las chicas.
Robinson: ¡Guao! ¡Eres el mejor! No le dijiste los nombres. (En tono sarcástico.)
Jake: Bueno, en realidad si le dije los nombres, no me resistí.
Robinson: ¿No te resististe? Eres un completo imbécil.
Jake: Oye, no me insultes. ¿Acaso tengo la culpa de que tu novia me haga tantas preguntas?
Robinson: Pero podías haberle respondido de otra manera, diciéndole que no sabes, o es más, no le hubieras respondido. (Golpeando levemente la cabeza de Jake)
Jake: ¡Eres un genio! ¿Cómo es que a mí no se me ocurrió?
Robinson: ¡Dios mío! ¿Por qué me castigas?
Acto primero: Escena tercera: (Robinson, solo en su casa. Tocan el timbre, se levanta del sofá y abre la puerta, entra Teresita.)
Teresa: Hola Robín. (Le guiña el ojo.)
Robinson: Eh, hola Teresa, mira es que mis padres no están, y no se si debas pasar. (Un poco nervioso.)
Teresa: ¿Tus padres no están? Mmm, interesante.
Robinson: ¿Interesante?
Teresa: No seas tontito. (Se acerca a Robinson.)
Robinson: No soy tontito. (Se aleja de Teresa.)
Teresa: Sin tus padres aquí, podemos hacer lo que nos venga en gana. (Se acerca a Robinson.)
Robinson: ¿Cómo qué?
Teresa: Yo puedo... (Besa a Robinson en los labios.) Besarte.
Robinson: Es que... (Pensando en su novia Mariangel.)
Teresa: No me digas que eres...
Robinson: No, no, yo soy macho.
Teresa: En ese caso... (Besa a Robinson en los labios.) Puedo seguir besándote, cuantas veces quiera.
Robinson: Bueno pero, ¿Qué tal si lo dejamos para otro día?
Teresa: Tengo sospechas serias de que a ti no te gustan las...
Robinson: Ya te dije, soy macho, pero es que... (Pensando una vez más en su novia.)
Teresa: Si eres tan macho... (En ese preciso instante la puerta de la casa se abre, y entra una chica.)
Rosi: Hola fastidioso, ¿quién es ella?
Robinson: Hola hermanita, ella es Teresa, es una amiga mía.
Rosi: ¿Amiga? (Rió sutilmente.) No pareciera.
Robinson: Si, amiga, ¿y por qué dices que no pareciera?
Rosi: No soy tan pequeña como crees hermano.
Robinson: Pero si solo tienes trece años.
Rosi: Edad suficiente para saberlo todo. (Se retira a su habitación.)
Teresa: Cuando yo tenía la edad de tu hermana ya tenía novio.
Robinson: Claro, porque tú eres una...
Teresa: ¿Una qué?
Robinson: Una chica muy hermosa. (Rió entre dientes.) Pero es que yo no quiero que mi hermanita, tenga novio.
Teresa: ¡Bah! mi hermano tampoco quería que yo tuviera novio, me acuerdo que yo tenía como once años y el siempre me espiaba, no le gustaba que yo me besara con mis amigos.
Robinson: ¡Oh! ¡Que mal hermano! (En tono sarcástico.)
Teresa: Si, pero no seguí sus consejos y ahora mira que soy.
Robinson: Una... (Controlando su lengua.) Chica maravillosa.
Teresa: Mucho más que eso.
Robinson: Si, me di cuenta.
Teresa: Claro, yo soy hermosa, bella, linda, los chicos se fijan en mí... (En tono presuntuoso.)
Robinson: Te falto mencionar algo.
Teresa: ¿Qué? ¿Qué soy inteligente?
Robinson: No. (Rió) Que eres... (Se detuvo.) Hermosa.
Teresa: ¡Ayy gracias! Aunque ya lo sabía.
 Acto primero: Escena cuarta: (Robinson y su hermana, solos en la casa.)
Rosi: ¿Quién es esa chama? Apuesto que no es amiga tuya.
Robinson: Te equivocas, si es mi amiga.
Rosi: Entonces supongo que ustedes son... amigos con derecho.
Robinson: ¡Rosi! no digas esas cosas.
Rosi: ¡Ay! ¿Tu crees que yo soy una niñita pequeña, que piensa que los bebes vienen de la cigüeña?
Robinson: Me gustaría que pienses eso.
Rosi: ¡Por favor! (Fueron interrumpidos, porque alguien toco el timbro de la casa.)
Robinson: ¿Quién será?
Rosi: No me sorprendería que fuera otra de tus "amiguitas". (Robinson abre la puerta y entra Laura.)
Laura: Hola Robin. (Besando la mejilla de Robinson.) (Rosi se retira a su habitación.)
Robinson: Hola Laura. ¿Y se puede saber qué haces por aquí?
Laura: Bueno, vine a visitarte.
Robinson: Mmm, que bien. (En tono sarcástico.)
Laura: ¿Disculpa?
Robinson: Nada, solo que me alegra que vinieras. (Miente.)
Laura: ¿Podemos hablar un momentito en privado?
Robinson: Pero si ya estamos solos.
Laura: Cierto, cierto.
Robinson: (Murmura.) ¿Qué te hice para merecer esto Dios?
Laura: ¿Disculpa?
Robinson: No te disculpes, tranquila.
Laura: No me estaba disculpando.
Robinson: Bueno, y... ¿Qué querías decirme?
Laura: Yo... siento algo muy dentro de mí, algo maravilloso, algo que me hace sonreír.
Robinson: Ve al grano.
Laura: Estoy enamorada de ti.
Robinson: No esperaba que fueras tan directa.
Laura: (Sonrió.) Y lo cierto es que... quisiera que me besaras.
Robinson: ...
Laura: Pero si no quieres besarme no importa. (Se acerca a Robinson.)
Robinson: Es que... eres la primera chica que me pide algo así.
Laura: ¿Un beso? (Confundida.)
Robinson: Si. (Miente.)
Laura: ¿Entonces no sabes besar?
Robinson: No, pero he visto películas y...
Laura: Un chico de diecisiete años que no sabe besar, eso si me sorprende.
Robinson: ¿Y tú si tienes experiencia?
Laura: ¿En qué?
Robinson: En besos.
Laura: No, si nunca me han besado. (Agacha la cabeza.)
Robinson: (Ríe entre dientes.) ¿En serio?
Laura: Es que no lo entiendo, yo soy hermosa. ¿Por qué ningún chico me ha querido besar?
Robinson: No tengo idea. (Ríe sutilmente.)
Laura: (Besa los labios de Robinson en un rápido movimiento.)
Robinson: ¿No es qué no sabías besar?
Laura: Es que en realidad no se besar, estuve leyendo unas cosas en internet y...
Robinson: ¡Por Dios! (Se asusta.)
Laura: ¿Ocurre algo?
Robinson: ¿Lees esas cosas por internet?
Laura: Si, así aprendo.
Robinson: ¡Dios mío!
Laura: ¿Estas bien? (Se preocupa.)
Robinson: Si, estoy perfectamente bien. (Tiembla al hablar.)
Laura: Tu no estas bien. (Coloca su mano en la frente de Robinson.)
Robinson: ¡Quítame la mano de encima!
Laura: (Quita la mano de la frente de Robinson rápidamente.) Oye, me estas preocupando.
Robinson: Tranquila, ya se me pasará.
Laura: ¿A ti te gustan las...?
Robinson: ¿Las qué?
Laura: Mejor te lo digo de otra forma. ¿Eres del otro lado?
Robinson: ¿Del otro lado de qué?
Laura: ¡Ayy!
Robinson: ¿Qué? Dime.
Laura: Mmm, no se que decirte.
Robinson: Si no sabes que decirme, menos voy a saber que responderte.
Laura: Me voy, hablamos otro día.
Robinson: Espera, explícame algo antes. ¿Qué significa ser del otro lado? (Rosi sale de su cuarto.)
Rosi: ¡Ayy papá!
Laura: (Rió.)
Robinson: Definitivamente, no entiendo a las mujeres.
Rosi: ¡Tarado! Ser del otro lado es que te gustan las mujeres.
Robinson: ¿En serio? No creo.
Rosi: Claro que si, y después dices que yo soy la niña.
Laura: (Rió.)
Robinson: Esta bien, está bien, entonces yo estoy 100% en el otro lado.
Laura y Rosi: (Rieron hasta más no poder.)
Robinson: ¿De qué se ríen?
Rosi: Yo tan solo me rió por tu estupidez, e ignorancia.
Robinson: ¿En español?
Rosi: Mejor te lo digo en francés piaso de bruto. Sel derl utru ladu ess sel marisku.
Robinson: Bruta serás tú. ¿Cómo se te ocurre hablarme en un idioma que no conozco?
Rosi: ¿No conoces el francés? Pues te informo, lo hablan los franceses.
Robinson: Obvio.
Rosi: Es que a ti hay que decirte hasta lo obvio, tarado. (Rosi se retira a su cuarto.)
Robinson: No soy tarado.
Laura: ¿Seguro?
Robinson: 100% seguro.
Laura: La última vez que dijiste 100% seguro ni sabías de lo que hablabas.
Robinson: Pero ahora si sé, estamos hablando de tajadas, digo, tarados.
Acto primero: Escena quinta: (Robinson y Jake en el salón de clases, en el colegio.)
Robinson: Oye, estaba pensando lo que me dijiste ayer.
Jake: ¿Qué te dije ayer?
Robinson: Me preguntaste por mi secreto con las chicas.
Jake: No me acuerdo de haberte preguntado eso.
Robinson: Pero fue ayer, ¿Cómo no te vas a acordar?
Jake: No se, pregúntale a mi memoria.
Robinson: (Preocupado.) ¿Esto es en serio, o me estas vacilando?
Jake: Claro que es en serio.
Robinson: Bueno, como sea, Laura y Teresa fueron ayer a mi casa.
Jake: ¿Laura y Teresa?
Robinson: Si. ¿O me vas a decir que no te acuerdas de ellas?
Jake: ¿Esas que están enamoradas de tí?
Robinson: ¡Aleluya!
Jake: No, no se quienes son.
Robinson: (Enojado.) No me causan gracia tus bromitas.
Jake: ¿Bromitas?
Robinson: Si vuelves a decir algo sin sentido, te golpeo.
Jake: ¿Me estas prohibiendo que hable? (Entra Mariangel al salón.)
 Mariangel: ¿Ustedes siempre están juntos?
Jake: Es que él es mi Robin. (Le guiña el ojo a Robinson.)
Robinson: ¡Dios me proteja!
Mariangel: (Ríe.) Si eres malo vale.
Robinson: No soy malo, soy sincero.
Mariangel: (Ríe.)
Jake: Eso no me decías hace rato.
Robinson: Mariangel no le hagas caso, tranquila, que yo soy del otro lado.
Jake: ¡Pa que te duela!
Mariangel: ¿Robin?
Robinson: ¿Si?
Mariangel: Explícame lo que acabas de decir.
Robinson: Yo... soy... del otro lado... ¿O acaso quieres que te lo diga letra por letra?
Mariangel: ¡O por Dios! (Sorprendida.)
Jake: ¡Ayy Robín! Me enloqueces.
Robinson: Me parece que cada quien está hablando un idioma diferente. (Confundido.)
Mariangel: A mi más bien me parece que yo estoy de más.
Robinson: El que está de más aquí es Jake.
Mariangel: ¿Si eres del otro lado por qué me pediste que fuera tu novia?
Robinson: No te estoy entendiendo.
Mariangel: Yo tampoco te entiendo, pero, ya no pienso continuar con esto, Robín, ¡Terminamos! (Se marcha del salón enojada, y a la vez triste.)
Jake: Ahora que estamos solos, quizás podamos conversar.
Robinson: ¿Conversar sobre qué? Mi novia acaba de terminar conmigo.
Jake: Si ella terminó contigo, técnicamente ya no son novios.
Robinson: (Molesto y confundido.) ¡Cállate!
Jake: Esta bien, está bien... (Hubo un largo silencio incomodo.)
Jake: No entiendo algo.
Robinson: Tú nunca entiendes nada.
Jake: ... Tú acabas de decirle a ella que eres del otro lado.
Robinson: Si, ¿Y?
Jake: Entonces, disculpa que sea tan directo pero, ¿Gustas de mí? (Sonrojado.)
Robinson: ¿Tú eres loco? Deja de vacilarme.
Jake: No te estoy vacilando, la verdad es... que...
Robinson: (Asustado.)  Me largo. (Se marcha a toda prisa del salón.)
Acto segundo: Escena primera: (Robinson en su cuarto, en su casa.)
Robinson: (Se dice a si mismo.) ¡Qué día tan extraño! Mi novia terminó conmigo, y mi mejor amigo empezó a decirme unas cosas bien raras. (Entra Rosi a su cuarto.)
Robinson: ¿Hermanita? ¿Sabías que eres mi hermanita favorita?
Rosi: ¿Favorita? Si soy la única. Y no soy tonta, sé que me quieres pedir algo.
Robinson: No, solo te estoy diciendo lo mucho que te quiero.
Rosi: ¿Qué quieres? Habla rápido, o me voy. (Sonríe.)
Robinson: Esta bien, necesito que me digas algo. ¿Qué significa ser del otro lado?
Rosi: (Rió) ¿En serio no sabes? (Sorprendida.)
Robinson: No, tienes que decirme, por favor.
Rosi: Sencillo, significa que no te gustan las mujeres.
Robinson: (Se enoja.) Pero si me habías dicho que significaba lo contrario.
Rosi: Si, quería molestarte, pero nunca pensé que serías tan bruto para creértelo.
Robinson: ¡Mi novia terminó conmigo!
Rosi: ¿Hice que una hermosa chica terminará contigo? (Sonríe.)
Robinson: ¡Sii! (Molesto.)
Rosi: ¡Que día tan alegre! ¿Sabes qué? Lo voy a anotar en el calendario.
Robinson: ¿Por qué?
Rosi: Hay cosas que valen la pena recordar. Y no me gustaría ser una anciana de ochenta años amargada.
Robinson: ¿Qué tiene que ver esto que me esta pasando, con que tu te vuelvas una anciana de ochenta años amargada?
Rosi: Si tiene que ver y mucho, si me convierto en una anciana amargada y veo este calendario, me voy a reír, y ya no sería tan amargada. (Ríe.)
Robinson: ¿Sabes qué? Ya no eres mi hermana favorita. (Sonríe.)
Rosi: Soy tu única hermana, tarado.
Robinson: Desgraciadamente.
Rosi: Por fin coincidimos en algo.


     Acto segundo:
   Escena segunda: (Robinson en su casa. Suena el timbre.)
Robinson: ¿Quién diablos será?
 (Vuelve a sonar el timbre. Robinson abre la puerta y entra Jake.)
Robinson: ¿Qué haces aquí?
Jake: Quería hablar contigo sobre lo que paso esta mañana, en el colegio.
Robinson: ¡No soy del otro lado! (Gritó.)
Jake: ¡Uff! Gracias a Dios. (Se tranquiliza.)
Robinson: Si pero, ¿Por qué me preguntaste si yo gustaba de tí?
Jake: Porque dijiste que eras del otro lado, y tenía la curiosidad. (Sonrie.)
Robinson: ¿Entonces tú no eres...?
Jake: No, yo soy macho macho.
Robinson: Me alegra que todo sea un mal entendido.
Jake: ¿Cuándo vas a hablar con Mariangel?
Robinson: Creo que no hablaré con ella.
Jake: ¿Por qué? (Se sorprende.)
Robinson: Ella terminó conmigo, no me permitió darle una explicación y no soy hombre de rogar. Además tengo a Laura y a Teresita.
Jake: ¡Ohh! ¡Que macho más macho!
Robinson: Preferiría no escuchar comentarios como ese.


   
 Acto segundo:
   Escena tercera: (Robinson en su casa, en compañía de Laura.)
Robinson: Quisiera aclararte algo. No soy del otro lado.
Laura: ¡Que alegría! (Se emociona.)
Robinson: (Ríe.) ¿Alegría?
Laura: Si, ahora no me sentiré rara si te beso. (Besa los labios de Robinson.)
Robinson: (Sonríe.)
 (Suena el timbre.)
Robinson: ¿Quién será?
Laura: ¡Tengo una ídea!
Robinson: ...
Laura: Si abres la puerta, quizás averiguas quien tocaba el timbre. (Sonríe.)
Robinson: ¡Ohh, que idea tan... tan!
Laura: ¿Tan qué?
Robinson: Mejor no digo nada.
 (Rosi sale de su cuarto, abre la puerta de la casa y entra Teresa. Robinson siente que se acerca su fin.)
Teresa: Hola Robin. (Le guiña el ojo.)
Laura: (Le murmura a Robinson.) ¿Quién es esta?
Robinson: (Ignorando la pregunta de Laura.) Hola Teresa, ¿Qué te parece si vienes más tarde?
Teresa: ¿Me estas largando de tu casa? (Arquea una ceja.)
Robinson: No, no, no. Solo te estoy pidiendo que te retires.
Teresa: ¿Sabes qué? No necesito que nadie me diga lo que tengo que hacer. (Besa a Robinson en los labios.)
Laura: ¡Robiiinnn! (Le grita.)
Rosi: Esto esta de pelicula, lo voy a anotar en el calendario. (Entra corriendo a su cuarto.)
Teresa: ¡Eres un idiota! ¿Cómo puedes preferir a esta chica antes que a mí?
Laura: ¡Eyy, eyy! Tengo nombre, y por lo que veo. (Mirando a Teresa de arriba a abajo.) Pareces la propia...
Teresa: ¿La propia qué? (Se enoja.)
Laura: No hace falta que te lo diga.
Teresa: ¿La propia qué? (Se enoja aún más.)
Laura: Robin, yo me voy para mi casa, quédate con tu "perrita faldera". (Se marcha de la casa de Robinson.)
Teresa: Bueno, ahora que estamos solos... (Se acerca a Robinson.)
Robinson: (Besa los labios de teresa.)
Teresa: (Seduciendo a Robinson.) Oye, ¿Tú crees que es verdad?
Robinson: ¿Qué?
Teresa: ¿Soy una perra faldera?
Robinson: Creo que a tí te quedaría mejor el término "perrita."
Teresa: (Enojada.) ¡Eres un...!
Robinson: Te pido que te retires de mi casa, por favor. (Indignado.)
Teresa: Eres el primero que me pide eso.
Robinson: (Ríe.) Siempre hay una primera vez niñita.
Teresa: No soy una niñita. (Molesta.)
Robinson: ¡Ohh! ¿Entonces eres un niñito? (Ríe.)
Teresa: ¡Ya!
Robinson: Ya te descubrí, ahora en vez de "perrita", te voy a llamar "perrito". (Sonríe.)
Teresa: ¡Te odio, te detesto! ¿Por qué no te buscas a una... y te la...? (Enojada.)
Robinson: Para eso te tengo a tí. (Le guiña el ojo.)
Teresa: ¡Muérete! (Le grita.)
Robinson: Es que si me muero, te voy a hacer mucha falta. (Sonríe.)
 (Teresa se marcha de la casa de Robinson:)
Robinson: Si soy malo. (Ríe.)
 (Sale Rosi de su cuarto.)
Rosi: Si tu vida sigue así, jamás seré una anciana amargada. (Sonríe.)
Robinson: No me causa gracia.
Rosi: Pero a mi si me causa gracia.
 (Tocan al timbre.)
Robinson: Sabía que alguna de ellas volvería. (Presume.)
Rosi: Ni sueñes. Te informo que él que esta tocando la puerta es mi novio.
Robinson: ¿Quién? (Se sorprende.)
Rosi: Si eres tonto, de verdad. (Abre la puerta y entra Cristian.)
Cristian: Hola, mi vida. (Besa los labios de Rosi.)
Robinson: (Queda boquiabierto cuando ve quien es el novio de Rosi.)
Cristian: Hola Robin, ¿Te acuerdas de mí?
Robinson: No. (Miente.)
Cristian: ¿No te acuerdas que fuiste novio de mi hermana?
Robinson: ¡Ah si! ¿Cristina no?
Cristian: ¡Esa misma! ¿Quién diría que volveríamos a ser cuñados?
Rosi: Ven a mi cuarto Cris, que quiero mostrarte algo.
Cristian: Vamos poes, yo tambien quiero mostrarte algo. (Voltea a ver a Robinson, y le guiña el ojo.)
Acto Tercero: Escena Primera:
 (Rosi en su cuarto, en compañía de Cristian.)
Cristian: Y... ¿Qué querías mostrarme amor? (Intrigado.)
Rosi: No, nada.
Cristian: No, pero dime. (Insiste.)
Rosi: No, nada.
Cristian: ¿Y por qué dijiste horita que querías mostrarme algo?
 (Robinson "pega" el oído a la puerta del cuarto de Rosi, para escuchar su conversación con Cristian.)
Rosi: Es que me da pena mostrarte...
Cristian: No tengas pena amor.
Robinson: (Hablando para sí mismo.) ¡Oh por Dios!
Rosi: Si te muestro, ¿Tú me muestras?
Cristian: ¡Vale!
Robinson: (Piensa.) ¡Dios mío!
Rosi: (Buscó entre sus cosas hasta encontrar un sobre, luego se lo entregó en las manos a Cristian.)
Cristian: Eres la primera chica que me hace algo así.
Rosi: Espero que te guste, soy nueva en esto.
Cristian: ¿Tengo que abrirlo?
Rosi: ¡Claro!
Cristian: ¿Y si lo rompo?
Rosi: ¡Termina de abrirlo! (Le grita.)
Cristian: (Rompe el sobre.)
Rosi: ¡Ahhhh!
 (Robinson abre la puerta del cuarto rápidamente.)
Robinson: ¿Por qué gritabas? (Asustado.)
Rosi: Porque él me lo rompió.
Robinson: ¡No puede ser!
Cristian: No es para tanto, es solo un sobre, lo que importa es lo que esta adentro.
Robinson: ¿Un sobre? (Confundido.)
Rosi: Si, es algo que le regale. ¿Podrías retirarte?
Robinson: Si, claro, disculpen. (Se retira del cuarto.)
Cristian: (Ríe.) Oye, ¿Por qué gritaste cuando rompí el sobre?
Rosi: Porque me esforcé haciéndolo, pase casi una hora haciendo el sobre.
Cristian: Lo lamento, no fue mi intención...
Rosi: Bueno, no importa, aunque sea lee lo que te escribí.
Cristian: Esta bien. (Lee la carta en voz alta.)
Rosi: ¿Qué opinas? (Emocionada.)
Cristian: Me encanto, eres mi poetisa. (Abrazando a Rosi.)
Rosi: Me alegra que te guste.
Cristian: (Empieza a besar a Rosi.)
(Robinson "pega" el oído a la puerta del cuarto de Rosi.)
Rosi: ¿Qué haces Cris? ¿Qué estas haciendo?
Cristian: ...
Rosi: ¡Cuidado, cuidado!
Robinson: (Piensa.) ¿Qué hago? ¿Entro o no entro?
 (Entra Robinson rápidamente al cuarto.)
Rosi: ¿Qué te pasa idiota? (Le grita.)
Robinson: No me pasa nada, es que escuche unos sonidos y...
Rosi: Esos sonidos eran nuestras voces, tarado. (Se enoja.)
Robinson: Pero yo te escuche diciendo unas cosas bien raras.
Rosi: Lo que pasa es que Cristian estaba haciendo malabares con unos vasos de vidrios, y yo le pedía que se detuviera.
Robinson: Bueno, me retiro.
Rosi: Y no vuelvas a entrar, tarado.
(Rosi y Cristian estuvieron una hora en el cuarto, sin la "interferencia" de Robinson.)
Robinson: (Piensa.) ¿Qué estarán haciendo? (Preocupado.)
 (Sale Cristian del cuarto de Rosi.)
Robinson: Eh, eh, y... ¿Qué estaban haciendo?
Cristian: ¿Te acuerdas de las cosas que hacías con mi hermana?
Robinson: ¡Por Dios!
Cristian: Solo te diré, que ahora estamos a mano.

Robinson: ¡Noooooooooooooooo!

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